miércoles, 3 de febrero de 2021

La Historia Interminable

El equilibrio dice que si conoces tus propios prejuicios y deseos... Más fiables y objetivos serán tus pensamientos y conclusiones. Y cuanto más impersonales sean las conclusiones, más óptimos serán los razonamientos y la percepción de la realidad. Mucha gente habla de la verdad, pero a pocos les interesa realmente descubrirla... Se vive mucho más protegido en la realidad particular que monta cada cerebro ( Y no estoy diciendo que esto sea algo malo, a mi me encantaría vivir en sintonía a alguna tendencia social que no me invitase a buscar algo más ). 

La verdad, ese gran mito que lleva al hombre a sus cotas más altas de estupidez. Y no porque buscar la verdad sea estúpido, sino porque se asumen presuntas verdades que son más falsas que los billetes del monopoli... Luchar por la paz en el mundo tiene menos futuro que un submarino descapotable.

En numerosas ocasiones me hablan de la necesidad de actuar para cambiar las cosas... Bien, pero... ¿Cómo se hace eso?, ¿Acaso mis acciones microscópicas pueden cambiar algo? ¿Existe una realidad que merezca un sobresfuerzo?... ¿Cambiar que exactamente? ¿Y hacia donde quieres ir?. Si la respuesta es la igualdad de todos los hombres y la paz en el mundo... Suerte, quizá algún día un asteroide reviente todo y lo consiga.


Pero volviendo a la hermosa idea cambiar el mundo. Resulta obvio que es muy difícil predecir como va a actuar un individuo al que no conoces y mucho más las posibles consecuencias de sus actos. Sin embargo si es posible evaluar los pasos de los diversos grupos sociales. La masa social es predecible, al menos si se estudia con suficiente detalle y se tiene la información adecuada. Si se trata de divagar hacia donde camina la sociedad... La clave no es el estudio del individuo y sus ideas, es el estudio del grupo unido con un objetivo común, y en base a los medios que ponga para obtener sus objetivos, evaluar sus probabilidades de éxito.

Los individuos no cambian las cosas, las cambian los movimientos sociales (llámalos corrientes de opinión, grupos organizados, ideologías, religiones, facciones revolucionarias...). La fuerza es de la masa, no del individuo... A no ser que seas el individuo que dirige la masa ( O los individuos, no seamos tiquismiquis con esto ), cuyas acciones si pueden ser claves. Así que si realmente se quiere cambiar algo, hay que unirse a algún movimiento que tenga alguna capacidad ( tamaño, medios ... ¿un plan? ), o crear uno que se adapte a nuestra ideología (¿Quién dijo que Menganito no tenía carisma?).

Una vez dentro de un movimiento, se puede ser pasivo o activo. El pasivo se limita a jalear las arengas correspondientes y se convierte en un fiel soldado, el activo asciende en la escala de mando y aumenta su cuota de influencia... Ahora bien ¿Dónde quiero estar yo en este galimatías social?, ¿Grupos indignados de izquierdas? ¿grupos indignados de derecha? ¿Partidos políticos tradicionales? ¿Nuevas fuerzas políticas emergentes? ¿En una Isla del pacifico jugando al teto?

Estoy cansado de escuchar que hay que implicarse para conseguir cambiar las cosas... ¿Pero cambiar hacia donde?. Los seres humanos, que tienden a presumir de inteligentes, rara vez se sientan primero a decidir adonde quieren llegar de verdad y a trazar un plan para conseguirlo... Con franqueza, demasiados viven en la paja mental basada en "La mayoría piensa como yo"... Cuando la autentica realidad es que el pensamiento es como los culos, todo el mundo tiene uno. Así que el único plan factible, es conseguir convencer a la mayor cantidad de culos pensantes para que te sigan en un ideal... cuanto más sencillo mejor... Y convencerles de que hagan "lo que es mejor para todos"... Puede que hoy sea lo mejor, pero todos tranquilos, mañana no lo será... Siempre hay algo mejor.

Las sociedades avanzan de manera sinuosa oscilando entre los extremos más populares... Nunca ha habido una forma de gobierno que tenga a todos contentos, y nunca la habrá... Y no es solo por los gobiernos, es también por las personas que están sentadas debajo. La naturaleza humana es inconformista, gracias a eso hemos evolucionado... Y gracias a eso evolucionaremos siempre.

Así que me tiene poco preocupado si lapidan a este gobierno o no, porque el que venga después quizá arregle unas cosas, pero joderá otras... O lo que es lo mismo, mejorará a unos y joderá a otros... La historia Interminable... 



martes, 26 de diciembre de 2017

Se nos sube a la cabeza tener un cerebro tan grande...

Liberalismo, Capitalismo,  socialismo, marxismo... Son todos inventos de nuestra sociedad, y no surgen como una idea maligna que conspira contra el bien común, sino todo lo contrario. Surgen como solución a un problema, y como los problemas realmente nunca acaban, sino que simplemente cambian de sitio, las teorías van progresando a lo largo de la historia... Es muy fácil fabricar ideas, y muy difícil que cumplan los objetivos previstos.

La situación actual se presupone que no es buena, Nuestros politicos y nuestra democracia está a la deriva, pero sigue sin haber absolutamente nadie que plantee las cosas como son, y aporte alternativas reales al modelo actual de España, Aliado eterno de la anti-unidad... ¿Nuevos partidos? ¿Nuevo sistema de recuento de votos y escaños?... ¿ Nuevos aires politicos que van a llevar a cabo cambios relevante?... ¿Diálogo, diálogo y más diálogo como arma del cambio?... Podemos perder el tiempo lo que queramos, el que va directo al objetivo y llega primero, es el que gana.

Es lo que tienen las ondas, que suben y bajan. Ningún sistema funciona realmente, evolucionan en función de las circunstancias, y tarde o temprano cambian... De momento hay una serie de factores que empiezan a romper el equilibrio de estos últimos años, es cuestión de tiempo ver por que lado rompe.

Y me temo que romperá por el lado de la superpoblación y esa sociedad de bienestar que tenemos se irá a la basura... Y entonces recordaremos con cara de gilipollas que el buenismo de manual vende camisetas, pero no da de comer a miles de millones de personas. 

Que complejo es... Ser complejo.

Parece que es fácil pensar, y quizás lo sea. Pensar es algo muy general que abarca desde elegir el tinte del pelo a los desarrollos matemáticos más complejos... Pero no estamos hablando de elegir cual será la camisa que me ponga mañana, sino de hacia donde avanzará el mundo de mañana.
Es difícil desarrollar un método lógico que permita entender la evolución de la sociedad... Pero aun más difícil es expresar esos desarrollos... Y si pensamos que ya hay suficiente dificultad en todo esto, nos equivocamos... El más difícil todavía es que tu interlocutor entienda de que carajo le estás hablando...
Así avanza la vida del filosofo escondido, que piensa mucho y centrifuga lo que piensa una y otra vez, con el fin de que la lavadora de su azotea saque una información valiosa para entender el mundo que nos rodea...
Pasan los días... Pasan los meses... La lógica existe, y yo la entiendo... Pero parece que solo yo. ¿El mundo es estúpido o el tonto soy yo?... Posiblemente ambas cosas.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Ya lo dijo Jorge Manrique...

Recuerde el alma dormida
Avive el seso y despierte
Contemplando,
Como se pasa la vida
Como se viene la muerte,
Tan callando.
Cuán presto se va el placer,
Como después de acordado,
Da dolor,
Y como a nuestro parecer,
Cuaquier tiempo pasado
Fue mejor.

Pues si vemos lo presente
Como un punto se es ido
Y acabado.
Si juzgamos sabiamente,
Daremos lo no venido
Por pasado.
No se engañe nadie, no,
Pensando que ha de durar
Lo que espera,
Más duró lo que vio,
Pues todo ha de pasar
Por tal manera.
...

martes, 18 de febrero de 2014

Tic tac, tic tac...

Con el paso de los años, nuevos retos van surgiendo para completar un ciclo de la vida. En esta ocasion, la proxima parada es la paternidad. Es curioso ver como algo tan aparentemente habitual de ver, se siente como un reto de enorme dificultad.



Llevo ya un tiempo estudiando las conductas de los padres hacia sus hijos, con el fin de encontrar una enseñanza que me ayude a hacer bien las cosas... La respuesta es tan clara como confusa, no hay un camino marcado, una directriz magica que ilumine las sombras, un libro que aporte soluciones para todo, un consejo que funcione siempre.



Así pues nos limitamos a absorber la mayor cantidad posible de informacion variopinta, con el fin de tener la mejor base posible ante el reto impredecible que se avecina.



debió haber un tiempo en el que solo te contaban las cosas guais de tener hijos... Sin embargo ahora soy un compendio de putadas infantiles, que me indican a las claras que o te tomas esto en plan zen, o envejeces 500 años en el intento.



La supersticion me obliga a ser prudente en lo que al futuro se refiere, asi que dejaremos que la naturaleza siga su curso y cuando el barco llegue al puerto le daremos la bienvenida... Pero nunca antes.

viernes, 5 de abril de 2013

Luchas obsoletas...

La Europa moderna camina de la mano de la austeridad... Pagamos el precio de los excesos provocados por una bonanza ficticia de un mundo virtual en el que la riqueza es efímera. Los tiempos cambian y aquellos países antaño explotados por las gran Europa, ahora nos recuerdan que somos un continente apolillado y envejecido.

Y si apolillada esta nuestra economía, más apolillados nuestros sindicatos y mecanismos sociales... A veces me pregunto porque hay tan poca gente que prefiera pensar en vez de leer tanta información sesgada y manipulada. Nadie se cuestiona por que pasan las cosas, y lo más importante... ¿Por qué  se hacen las cosas?

Hoy me ha dado por pensar una cosa... ¿Por qué se hacen las huelgas?, ¿Cual es su objetivo?. Es obvio que si se estudia el tema en el contexto actual de España, la respuesta es desconcertante... Es un método de protesta, pero con un objetivo cada vez mas difuso. Tengo claro el objetivo de las huelgas de empresas como Iberia, o el transporte de Metro, puesto que parar un servicio acarrea un coste para el empresario, y el coste es siempre un perjuicio... " Si tu me jodes yo te jodo".

Pero... ¿Qué empresario esta detrás de la sanidad... o de la educación?... ¿Quien es el damnificado por una huelga de Médicos o de profesores?... ¿Y de Alumnos?. Debo pensar que este tipo de huelgas tienen un objetivo político,  basado en demostrar un descontento que supongo que tendrá detrás una perdida de votos... ¿Pero eso en la actualidad tiene sentido?. En un País donde los políticos son apestados crónicos, donde la regeneración brilla por su ausencia. Donde la rutina es el insulto y ningún político en el poder tiene mucho que perder ¿Qué sentido tiene la huelga política?

Teniendo el cuenta el éxito de las mismas, parece claro que el sentido es ninguno... No hay empresarios que pierdan dinero, solo se deteriora un servicio que ningún jefazo sufre ( Todos tendrán sanidad privada y seguro que llevan a sus hijos a enseñanza privada )... Pero yo soy el raro de este mundo, al que se mira con sospecha por no ser un aborregado indignado aficionado a los métodos triviales e inútiles de protesta... Porque sugerir a la gente que piense a medio - largo plazo, en vez reiterar rutinas cortoplacistas... Se ve que es de gente rara.

¿Escrache?... Por fin algo distinto, algo que apunta al ojo del objetivo... No era tan difícil ser original y tocar otras fibras... Pero habrá que seguir madurando el tema, para que a medio plazo no traiga consecuencias mas negativas que positivas. El mundo cambia siempre, con o sin tu ayuda .. Pero si quieres que cambie hacia donde tú quieres, es obvio que la estrategia a seguir debe ser bastante más sofisticada...

martes, 11 de diciembre de 2012

Parábola I

Había una vez un hombre que había sufrido maltrato de genero... Si hubiese sido mujer, la sociedad hubiese puesto a su disposición todos los apoyos que se pueden ofrecer, pero era un hombre... Y como tal la justicia decidió que lo pertinente era dejarle de lado. Estaba indefenso, amenazado por la sombra de una denuncia que el otro lado podría hacer en cualquier momento, y le llevaría de cabeza y sin remedio al calabozo. Estuvo cercado en su propia casa, viendo como le caían piedras a su ventana, Llamó en dos ocasiones a la policía, nunca llegó... Años después aun queda un cilindro metálico en la cornisa de su dormitorio. Consultó con la policía si tendría alguna protección si denunciaba, la respuesta fue no... hasta que hubiese juicio, lo cual en este caso tardaría meses... aun habiendo denunciado si ella hacia lo mismo él en unas horas estaría en la cárcel.

Así que decidió que esto era una injusticia contra la cual merecía la pena luchar, y se enfrasco en una cruzada contra los derechos de los hombres maltrados... Pero luchar contracorriente requiere de una gran entereza, porque eres consciente de que recibirás ataques. Pero lo cierto es que no es lo mismo que te digan que no tienes razón, que que te digan que eres un machista maltratador. Y si tú dices que no estas favor de la discriminación positiva de las mujeres en la violencia de genero, porque deja desamparado a los hombres... Pocos, o nadie se entretienen en leer la letra pequeña de tu reclamación, el prejuicio es automático y la etiqueta inevitable. Así que nuestro protagonista, depresivo y sin fuerzas, se retiró de su lucha porque pensó que era mejor vivir tranquilo, adaptandose a un mundo cambiante pero previsible... que vivir en la agonía de una lucha que solo aporta disgustos.

No hay moralejas, cualquier camino es valido si se tiene el valor de apechugar con las consecuencias de nuestras acciones... Y siempre hay consecuencias, obviarlas no aporta nada.

lunes, 12 de noviembre de 2012

La estrategia del camaleón (Alberto Vázquez)

El ser humano es una de las especies más adaptables y camaleónicas del planeta, lo que explica cómo con un cuerpo frágil y poco poderoso hayamos desbancado a especies mucho mejor dotadas para la lucha por la supervivencia. ¿Qué es lo que nos ha permitido tomar peligrosamente el control del planeta y poner el resto de especies a nuestro servicio?

Las personas conservadoras o rígidas otorgan al adjetivo “camaleónico” connotaciones negativas, ya que entienden que un sujeto que se adapta rápidamente al medio tiene que ser por fuerza engañoso, inmoral, arribista… Esta visión negativa del camaleón fue hábilmente retratada por Woody Allen en su película Zelig. Su protagonista es un judío que ha logrado fama internacional gracias a su habilidad para adoptar la personalidad de cualquier individuo.

Para un ser humano, lo camaleónico tiene mucho que ver con la flexibilidad y la empatía. Aquel capaz de trasladarse, de forma sincera y efectiva, al universo mental del otro tiene asegurado el triunfo en cualquier ámbito, sea laboral, creativo o, incluso, sentimental. El psicólogo Walter Riso lo explica así en su manual El arte de ser flexible: “Es una virtud que define un estilo de vida y permite a las personas adaptarse mejor a las presiones del medio. Una mente abierta tiene más probabilidades de generar cambios constructivos que redunden en una mejor calidad de vida y en la capacidad de afrontar situaciones difíciles. Una mentalidad rígida no solo es más propensa a sufrir todo tipo de trastornos psicológicos y emocionales, sino que además afectará negativamente al entorno en el que se mueve”.
 
Algunos ejemplos cotidianos de adaptación positiva serían: el comercial siempre atento al feed­back de sus clientes, con lo que adapta constantemente la presentación de los productos y su estrategia de venta según el “prueba y error” de experiencias pasadas; o la pareja que, tras un tiempo de convivencia, ha detectado qué puntos crean fricción en el otro y cuáles generan unión y complicidad, con lo que minimizan los primeros y promueven los segundos.


La píldora de la flexibilidad
“Si se sintetizara una píldora que, con solo tomarla, nos hiciese ser conscientes de que no tenemos la razón en muchos temas, de que estamos equivocados en diversos asuntos, ¿la compraríamos? Pocos valientes lo harían, porque el hecho de renunciar a nuestras justificaciones resulta extremadamente difícil. Pues bien, deberíamos. Si consiguiéramos acabar con nuestros rígidos enfoques, lograríamos flexibilizarnos y de esta forma todo tomaría otro cariz. La vida se presentaría ante nosotros como algo más sencillo, más cómodo, y la saborearíamos con mayor intensidad”. Felicidad flexible, de Jenny Moix
 
 
La fábula de los ratones

“A los elefantes les cuesta mucho adaptarse, pero las cucarachas sobreviven a todo” (Peter Drucker)
En 1998, Spencer Johnson vendió decenas de millones de libros en todo el mundo con una brevísima narración que tenía como protagonistas a dos ratones y a dos hombres encerrados en un laberinto.
Los cuatro comparten un mismo objetivo: encontrar el queso desaparecido. Un día se ponen en camino para hallarlo y dan con una fábrica repleta de queso. A diferencia de los ratones, que buscarán más fábricas de queso, los humanos fijan su residencia en este lugar y construyen una casa. Cuando se agota el queso de la fábrica, siguen esperando que alguien venga para reponer el queso, lo cual nunca sucede. Mientras los humanos albergan la esperanza de que todo vuelva a ser como antes, los ratones ya han encontrado la fábrica de queso más grande que jamás se haya conocido.
Uno de los roedores protagonistas racionaliza así lo que ha aprendido en esta aventura de supervivencia y superación. No está de más repasar las “leyes del queso” que propone el libro de Spencer Johnson, ya que adquieren aún más sentido en el actual escenario de crisis:
– El cambio es un hecho (el queso se mueve constantemente).
– Prevé el cambio (permanece alerta a los movimientos del queso).
 
Revisitar esta fábula nos sirve para entender algo esencial en la estrategia del camaleón: las soluciones que sirvieron ayer ya no sirven para hoy. Así como el emblemático reptil chequea el entorno antes de mudar de color, hay que estar atentos a los cambios más sutiles y obrar en consecuencia. En lugar de analizar en exceso y complicar las cosas, deberíamos seguir el ejemplo de los ratones, que cuando se movió el queso también cambiaron de sitio.

La necesidad de adaptarse es especialmente clave en el mundo empresarial de hoy. Lo que ha sucedido en Asia y en los países emergentes es muy paradigmático en este sentido. Mientras Occidente analizaba el cambio en sesudas escuelas de negocios, ellos lo estaban creando con una agilidad y capacidad de adaptación fulminante. Como los humanos de la fábula de los ratones, nos hemos aferrado a nuestro sistema (la primera fábrica de queso) como si fuera inagotable y ahora llegamos tarde a la búsqueda de un sistema nuevo.

... ... ...

Hay dos maneras de interactuar positivamente con el cambio. Una de ellas es, en esencia, estar atento a lo que sucede y sumarnos a la corriente. La otra, más difícil, pero también mucho más gratificante, es convertirnos en agentes del cambio.

Este lema es válido para todos los frentes de nuestra vida. Hay que saber adaptarse, pero preservando aquello que nos hace únicos y aporta valor a los demás

miércoles, 1 de agosto de 2012

Desgaste...

¡Cuanto juego dan las tertulias de politiqueos y salvamentos del mundo! ... Pero poco mundo se arregla en la mesa de un bar... Y cada día que pasa, la recepción extra de información sobre un sistema que se agrieta y se desmorona poco a poco, me aporta más desazón que sosiego. Realmente no tengo nada que aportarle a ese eterno conflicto, puesto que lo único que me proporciona alguna alegría, es poder aportar soluciones a problemas sobre los que puedo influir... E influir no es ser un eslabón en una cadena de 40 millones... Que se une a otra de 500 millones de elementos pegados con mocos en una "unidad" Europea que más que una unión parece un grumo...

Al menos he podido comprobar en terceros lo difícil que es explicarse en una tertulia donde se salpican las ideas, y es extraordinariamente complicado hablar de matices donde los temas son brochazos. Me quita un pequeño peso de encima descubrir que no tengo en exclusiva el problema de hacerse entender cuando se quiere hacer referencia a los pequeños detalles que se pierden entre los grandes estereotipos.

Pero ya estoy desgastado de escuchar los rutinarios sonidos de un sistema que falla y nos oprime, de tanta queja, de tanta discusión reiterativa... Me apetece más empezar a pensar sobre que soluciones factibles y objetivas hay para arreglar los problemas... ¿Como se soluciona la manipulación de los medios de comunicación?... ¿Como se renueva una clase política sin vocación de Servicio Público?...¿Como conseguir que sociedad Española se una en un frente común... que no sea el fútbol?...

Al final lo que se hace rutinario es hablar sobre lo mal que lo hacen unos y otros, como si aquellos fueran seres invasores de otro planeta, y el resto formara una sociedad ajena a los maldades humanas, ajena a la corrupción que afecta a políticos, banqueros y empresarios ( Por generalizar sobre los malos más habituales de esta trama... ). Demasiada dosis de retorica... ¿De donde van a salir los políticos que llevarán a cabo el aclamado cambio?... ¿Quien va a gestionar la conocida popularmente como Democracia Real?...

Estupendo el "No a los recortes"... Pero si no viene acompañado de unas propuestas razonables y razonadas de propuestas de reforma... Es simple palabrería demagógica. El problema no se limita a reducir consejeros y altos cargos a dedos, hay que hurgar bastante más en la herida de una burocracia que en ocasiones llega a triplicar competencias... ¿Por qué no una manifestación simplemente para promover el cierre del Senado y las Diputaciones?... Ni izquierdas, ni derechas, ni retorica. Una acción concreta y concisa.