lunes, 22 de agosto de 2011

Nota breve del autor

Yo hasta hace poco era consciente de que los gobiernos en general se gastaban mucho dinero en infinidad de chorradas que sin duda son prescindibles para la mayor parte de los mortales, y pensaba que profundizar sobre ello no iba a tener más utilidad que provocarme una depresión. Ahora ya tengo la absoluta certeza de que tenía razón. Gracias a que en este pseudoPaís el famoso “¡Y tú más!” es deporte olímpico, ahora me parecerían razonables unas 7.986,345 manifestaciones para protestar… Y sin duda, ahora no soy más feliz.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Ideologías políticas

Se cuentan muchas milongas sobre las diversas ideologías políticas, pero la única realidad es que no hay ninguna que consiga poner a todos de acuerdo. Así que por mucho que se empeñe uno al respecto, por mucho que se argumenten las ideologías desde el razonamiento y la lógica más precisa, siempre habrá otro que piense lo contrario y que opine que usted es gilipollas.

La historia nos enseña que la democracia es el sistema de gobierno menos malo, y por tanto debería ser el preferible para todos... Pero parece que ni en este punto somos capaces de ponernos de acuerdo, sin duda nos exigimos mucho a nosotros mismos...

La única conclusión razonable que se me ocurre para hacer argamasa de todo esto es que la clave es precisamente la pluralidad. Deben existir diversas perspectivas para marcar un camino intermedio que esté más o menos en el equilibrio de todo. Así que nadie tiene realmente razón, debemos existir todos y pegarnos entre nosotros, de manera que bien por alternancia, bien por consensos puntuales, se vaya siguiendo un camino intermedio... Será sin duda un camino con muchas curvas, pero si el camino no tiene curvas, deberemos entonces empezar a preocuparnos...

Tan malo es el camino solo de derechas como solo de izquierdas. Las ideologías ancladas en el poder se van atrofiando recreándose en su propio éxito y terminan acabando en un barranco de egos descontrolados. Así que hagamos curvas, y por el camino los ecologistas podrán sembrar arboles y todos podrán poner señales variadas... Y así no serán siempre los mismos los que escriban la historia, habrá variedad, la carretera cruzará el valle a menudo y no se encerrará en las montañas de los cabezones que siempre piensan que tienen razón.