lunes, 19 de noviembre de 2007

La ilusión por la vida

La vida no solo parece un asco... lo es y mucho... Pero no seamos pesimistas gratuitos, no siempre es así, ni tiene porque serlo, aunque desgraciadamente para mi, mi rutina suele serlo.



Mi vida de pareja... La definiría como fracaso... Mi vida laboral... a día de hoy... una catástrofe con patas, que encima está destrozando mi salud... Mi vida de propietario... mi socio cabroncete llamado Euribor habla por mi... Mi vida social... Puedo dar gracias de tener grandes y maravillosos amigos... pero todos bien emparejados y de vida tranquila y sosegada.



Cuando la sombra de la soledad asoma por la puerta, después de fracasos y desengaños, no hace falta mujeres despampanantes que te hagan olvidar el pasado... simplemente hace falta algún pequeño resquicio para que la ilusión salga a flote.



Hoy he salido, me he tomado unas copas y me he divertido jugando a los dardos y al billar. He cambiado una rutina donde lo mas emocionante era mirar mi ombligo algo fondón. A mis 34 castañas tengo que dar las gracias a una chavala de 20 años que me saca a a pasear, y no por nada sentimental ni sexual, simplemente por refrescar viejos tiempos en los que la vida tenía ese punto de alegría despreocupada, y poder comprobar que la vida sigue, hay vida en el "más alla" y quizá algún día encuentres algo por lo que volver a sonreír.



La chavala... familia política y con novio... no se trata de ir de caza, no se trata de ella... se trata de salir como lo hacías cuando eras joven con los colegas... como se hacia con 20 años... y como a mi edad solo recuerdo algo parecido en alguna despedida de soltero de vez en año... y bajo pena de muerte por la parienta...



Por desgracia uno no entra en las rutinas habituales de los jóvenes modernos, aunque lo cierto es que tampoco esta el personal para llevar esa vida ahora por sistema, pero un desfase de vez en cuando no hace daño... Y te hace volver a casa con la sonrisa de "aquellos maravillosos años".

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Diario de un suicida

¿Qué es lo que pasa por la cabeza de un suicida?... Un hombre plenamente racional y feliz posiblemente no lo entienda nunca, puesto que realmente no hay nada que explicar, ni hay una lógica que aplicar... Es un acto basado en sentimientos y sensaciones, una simple puerta de escape a una situación a la que resulta complicado hacer frente. No se trata de solucionar algo, simplemente se huye, y para escapar a ese lugar, no hace falta pensar.

Se puede empezar por estudiar las simples depresiones de las personas, tan habituales como ocultas a la sociedad. Hay motivos grandes y pequeños para caer en depresión, pero es irrelevante compararlos, cada persona es un mundo, y cada mundo tiene sus propios problemas... Unos de verdad y otros inventados.... Pero al final el peso de los problemas es como el de las pesas, unos puede levantar 100 Kg, y otros con 10... se rompen.

Así debería quedar claro que la lógica no ayuda mucho a enfrentarse a la angustia. La lógica si podría ayudarnos a solucionar algún problema puntual... pero un problema puntual, dentro de una argamasa de angustia y caída libre, es sellar una presa con los dedos de la mano.

Y por desgracia el depresivo acostumbra a chillar en silencio, el mundo a su alrededor es ajeno a su dolor, y así se cierra un círculo depresivo que se apoya en la soledad para terminar de convertir el gris en negro... Y cuando la vida es un agujero negro... ¿Que demonios pintas aquí?. ¿Acaso no se sacrifica al animal herido para que no sufra?, ¿Acaso no es humano pedir la eutanasia en un enfermo terminal?... Para que alargar la agonía de un muerto en vida.

Pero por suerte las oscuras y tenebrosas nubes no suelen durar eternamente, y tras la tormenta surgen claros que dejan ver el sol y iluminan una tierra que lucha por volver a crecer al calor de esa luz. Aunque a veces... esa luz nunca llega, esas nubes nunca se van y esa tormenta, nunca cesa.

PD1: Nunca te aisles, busca un brazo donde apoyarte, una luz con la que soñar. Puede que cualquier momento pasado fuese mejor, pero siempre habra tiempo para sonreir en el futuro, y por una simple sonrisa, siempre merecerá la pena.

PD2: Este texto no pretende reflejar ninguna intención del autor. Simplemente se realiza un ejercicio de reflexión sobre un autentico cancer de la sociedad, que se lleva más vidas que muchos de los grandes males que el mundo moderno nos vende.