La vida es un recorrido a través del tiempo, la experiencia se va acumulando con el paso de los años, pero la verdad de muchas cosas no llega con el tiempo ni con la experiencia.
El ateísmo es una corriente tan respetable como cualquier otra, yo respeto a un ateo aunque en condiciones normales de presión y temperatura, no comparta sus postulados. Y digo en condiciones normales porque es habitual y normal, que haya momentos en la vida que te cuestiones las cosas, y tengas dudas. Quizás esa sea la magia de lo etéreo... Al no ser algo palpable y visible, en un misterio en si mismo.
Ahora bien, se detecta en el ambiente una tendencia muy extendida a criticar desproporcionadamente y sin respeto los ideales de los demás. Se ve en política, religión, fútbol y hasta en las reuniones de vecinos... Decir el exabrupto mas sofisticado o el insulto mas ocurrente no da la razón a nadie, más bien la quita.
Yo no se a ciencia cierta si Dios existe, no lo hace, existen los extraterrestres, Dios el el nombre de uno de ellos, hay vida en el más allá, no hay una mierda, los espíritus nos observan o son simples pajas mentales... Se podría seguir así eternamente, Y no se porque motivo hay personas que se creen tener la razón por real decreto y eso da derecho a poner a parir todo lo que se mueve en dirección contraria.
Yo no apoyo la jerarquía católica, ni siquiera creo en ella. Hace años que no voy a misa ni comulgo en los rituales católicos. Simplemente no comparto muchos de los ideales de la iglesia y mi protesta es personal e intransferible. No soy más listo ni mas tonto que otros por su afinidad moral o política, ni me creo con derecho a insultar a los que creen, ni a los que los odian la fe, ni a los conservadores, ni a los progresistas... Con lo fácil y razonable que es criticar a los gilipollas con nombre y apellidos que demuestran su estupidez día a día y que moran a patadas por el mundo.
Claro que el que piense que el odio le da la razón, y que el simple hecho de pertenecer a una comunidad le convierte en subnormal o algo peor. Seria conveniente que se mirase en el espejo y se diera cuenta que se ha convertido en algo igual o peor a eso que tanto odia.
Que tan pesado y cargante resulta el católico coñazo que escupe excomuniones por las orejas, que el ateo arrogante y cansino en su cruzada infernal contra el símbolo de la cruz en todas sus expresiones.
La religión ofrece cosas muy buenas, y eso también hay que saber verlo. Al igual que hay formas de gobierno que han fracasado porque demuestran no basarse en el mundo real y de remate se corrompen hasta los huesos. Sin embargo eso no significa que no tengan ideas buenas y reseñables, aunque que muchos por defecto lo quemarán todo en la hoguera.
Estamos dejando que el odio guíe la respuesta a errores del pasado, y ese es el peor error que creo que se puede cometer. Contra el machismo surge un feminismo desproporcionado, contra la xenofobia, homofobia y el racismo surge una extraña tendencia en la que hasta un chiste de Jaimito es motivo de lapidación social, es curioso ver como a un blanco hererosexual le puede llamar gilipollas,cabrón, maricón, hijo puta, etc, etc... y no pasa nada... Pero si perteneces a un grupo social señalado socialmente... puedes ser guarro, vago, macarra, chulo, chungo, toca huevos... que cuidado con lo que se dice que me indigno. Pues fale, admitimos pulpo como animal de compañía... Y of course, donde hay cosas chungas de verdad y hay que actuar realmente... escaqueo general, ya actuara la justicia divina.
sábado, 27 de febrero de 2010
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