martes, 4 de enero de 2011

Ser o no ser, he ahí la putada

Se puede ser, o no ser... Y yo elegí no ser...

Ahora para todas los cosas hay un nombre, algún científico ha escudriñado un caso parecido y es fácil encontrar un nombre a lo que te pasa. Yo como soy más antiguo debí pasar inadvertido, antes no había psicólogos ni psicopedagogos en los colegios, antes solo había niños tontos y listos.

Ya es una evidencia absoluta que el "don" denominado vulgarmente como "Iceman", no es muy valiosos para fomentar las relaciones interpersonales. Pero yo, aunque a veces escucho esa palabra a mi alrededor, me he quedado con lo malo de las dos cosas, porque ni soy de hielo, ni tengo don para las relaciones.

Yo más bien me englobaría en el fenómeno autista, que si bien popularmente se vincula a los casos más radicales y notorios. Creo que hay muchos que nos gusta vivir en nuestra propia realidad, y nos cuesta salir fuera. Preferimos aislarnos en nuestro mundo más idealista, para protegernos de una vida real dura y agresiva que desgasta un frágil espíritu.

Yo por iniciativa propia nunca se me hubiera ocurrido pensar que puedo ser autista, pero después de ver como transcurren los acontecimientos a mi alrededor llego a pensar que si. Mi personalidad normal no es valida para las relaciones afectivas, puesto que ya son sistematicos los síntomas que se suelen presentar después de un tiempo. No ofrezco lo que la gente espera que ofrezca, soy absolutamente incapaz de adelantarme a las necesidades afectivas de nadie. Siempre creo que lo que ofrezco afectivamente es bueno y valorable, pero esta claro que solo lo es desde mi propia perspectiva, el resto de las personas parecen necesitar más... y me desorienta el ver que no llego, no tengo recursos, ni posibilidad de tenerlos... Antes al menos era fuerte en mi mundo interior, pero es que ahora ni allí me quieren...

... Al menos ayer me pude comer un "Gonfre" de Chocolate...

No hay comentarios: